LÁSER LIGHT
APARATOLOGÍA FACIAL
APARATOLOGÍA FACIAL
RESULTADO
Desde la primera sesión
APLICACIÓN
45/60 minutos
DURACIÓN
Cada 3/4 semanas
ANESTESIA
No necesaria
Nuestro tratamiento con tecnología láser IPL (Luz Pulsada Intensa) utiliza tecnología avanzada de fototerapia que actúa de forma selectiva sobre manchas, pigmentaciones y alteraciones del tono de la piel, mejorando su aspecto de manera progresiva y segura. Mediante la emisión de destellos de luz de amplio espectro, el IPL penetra en la piel y es absorbido por un pigmento específico, llamado cromóforo. Esta energía lumínica se transforma en calor, generando un efecto término controlado que trata de forma selectiva las estructuras deseadas sin dañar el tejido circundante.
El IPL destaca por su capacidad para mejorar la calidad de la piel. Entre sus principales beneficios se encuentran:
– Atenuación de manchas solares e hiperpigmentaciones.
– Reducción de rojeces y pequeños vasos visibles.
– Mejora el tono y la luminosidad de la piel.
– Estimulación de la producción de colágeno, favoreciendo una piel más firme y uniforme.
Como resultado, la piel adquiere un aspecto más homogéneo, luminoso y con una textura visiblemente más suave y rejuvenecida.
El tratamiento IPL está especialmente recomendado para personas que presentan: manchas provocadas por la exposición solar, signos de fotoenvejecimiento, tono de piel irregular, rosácea leve o rojeces difusas, y para quienes desean mejorar la falta de luminosidad o pérdida de firmeza.
Es una opción ideal para quienes desean mejorar el aspecto general de la piel de forma progresiva, eficaz y sin recurrir a procedimientos invasivos.
Tras el tratamiento, es fundamental seguir una serie de cuidados para favorecer la correcta recuperación de la piel y potenciar los resultados obtenidos
– Aplicar protector solar de amplio espectro SPF 50 a diario y evitar la exposición solar durante al menos 7 a 10 días posteriores al tratamiento.
– No rascar ni retirar posibles costras o descamaciones, ya que forman parte del proceso natural de regeneración cutánea.
– Mantener la piel bien hidratada, utilizando productos suaves y calmantes recomendados por el profesional.
– Evitar el calor intenso (saunas, baños de vapor, agua muy caliente) y el ejercicio físico de alta intensidad durante las primeras 48 horas, con el fin de prevenir irritaciones o inflamación.
Siguiendo estas recomendaciones, la piel se recupera de forma óptima y los resultados del tratamiento son más visibles y duraderos.


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